Crepes felices

Hoy estreno blog. 

Desde pequeña me ha gustado entrar a la cocina y ver a mi madre preparar sus guisos, como un alquimista que elabora su fórmula mágica, echando ésto, añadiendo aquello, dejando que el fuego obrara su magia para poner en la mesa sabores grabados en mi recuerdo.

Ella no sólo cocinaba por obligación. Cuando sus quehaceres en el campo se lo permitían, preparaba platos más especiales, muchos de ellos sacados de «La Gran Enciclopedia de la Cocina» del desaparecido Círculo de Lectores, que tiene en su poder desde que yo nací. La recuerdo tomando nota de las recetas que Elena Santonja hacía en su programa, dirigida por algún personaje famoso, y que después elaboraba para nosotros. 

En fechas especiales, iba al horno del barrio a llenar canastas de magdalena o mantecados, que tenía que esconder para que no desaparecieran en el primer día. O nos despertaba con el olor de sus roscos fritos en el día de su santo, su tarta de galletas en los cumpleaños o el alfajor, donde nos ponía en fila para hacer en cadena el dulce más rico de la Navidad.

No es de extrañar que ese amor por la cocina haya pasado a sus hijos, y me siento afortunada por seguir aprendiendo de ella. Unos días antes de casarme, nos sentamos juntas y libreta en mano, fui anotando la receta de sus lentejas, su arroz con pollo, las espinacas esparragadas, sus gusanillos, su flan de piña… Y esa libreta se fue llenando de recetas que después se fotocopiaban o dictaban al resto de la familia.

Así que para ahorrar tiempo y esfuerzo, he decidido subir aquí mis locuras en la cocina y que cada uno se sirva a su gusto.

Mi madre dice que no me olvide de poner las recetas de toda la vida para que no se pierdan, y creo que voy a seguir su consejo.

Aunque mi primera receta es un guiño a mis hijas, porque este blog es un regalo para ellas, para que tengan a mano un recetario probado y testado por ellas misma.

En esas tardes que los deberes han acabado rápido y que los quehaceres de la casa «pueden esperar», nos metemos en la cocina y hacemos algo especial. Hoy toca crepes.

Estoy segura de que dentro de poco serán capaces de hacerlas ellas solas.

Crepes felices
 

 

 

Ingredientes:
1 huevo
1 vaso de leche (250 ml)
125 g de harina (debe quedar una masa ligera)
Sal o azúcar (depende si va a ser salada o dulce)
Relleno: al gusto. Esta lleva nata y siropes de chocolate y fresa

Elaboración:
Se mezclan los ingredientes muy bien, dejando una masa cremosa, no demasiado espesa.

Se unta una sartén con aceite o mantequilla y cuando está caliente se echa un chorrito de masa, con cuidado que quede finita, (se le da vueltas a la sartén para que se reparta bien) Cuando esté dorada se le da la vuelta con cuidado y se dora también la otra cara.
Yo no tengo crepera, pero en una sartén antiadherente de 20 cm me apaño de maravilla… Cuando tenga mi «cocinón» me la compraré… jajaja
En cuanto al relleno y la presentación…. hay miles: en rollito, en pañuelo, en pastel de crepes, dulces, salados, flambeados…. mmmm todos riquísimos y fáciles de hacer. ¡QUE APROVECHE!

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