Tarta de almendra y peras al vino

Tarta de almendra y peras al vino

Tarta de almendra y peras al vino ¿a que suena bien?

La ví en el blog de Manzana y Canela, e inmediatamente supe que tenía que probarla.

Lo único que he cambiado es la cocción de las peras, que en lugar de agua, las he hecho con vino blanco ¡y ha sido un acierto! Os recomiendo que hagáis el doble de peras, porque están riquísimas así.

El relleno de crema de almendras o frangipane, ya lo había utilizado anteriormente en diferentes preparaciones. Reconozco que me chifla su sabor y que un simple hojaldre relleno con esta crema, ya es una delicia.

Aunque lleva varias preparaciones, no es tan complicada. De hecho yo me organicé muy bien, porque hice las peras al vino y la pasta sablé de almendras, el día anterior (alguna pera en almíbar ya cayó esa noche), de manera que al día siguiente fue todo coser y cantar.

Prepara esta tarta y dime qué te ha parecido. ¡Seguro que la repites mil veces!

Tarta de almendra y peras al vino

Cómo preparar esta Tarta de almendra y peras al vino, paso a paso

 

Ingredientes: 

Peras al vino:
  • 4 peras
  • 1l de vino
  • 500g de azúcar
  • el zumo de un limón
  • 1 palo de canela
Pasta sablé de almendras:
  • 250g de harina
  • 150g de mantequilla fría
  • 90g de azúcar
  • 30g de almendra molida
  • 1 huevo grande
  • una pizca de sal
  • una cucharadita de vainilla líquida o de azúcar vainillado
Frangipane (crema de almendras)
  • 110g de mantequilla blanda
  • 140g de almendra molida
  • 110g de azúcar
  • 2 huevos
  • 1/2 copita de ron o el licor que más te guste
Decoración:
  • El almíbar de haber cocido las peras
  • almendra laminada
  • azúcar glass

Preparación:

Lo primero que haremos es preparar la pasta sablé de almendra: para ello, mezclamos la harina, la almendra y la pizca de sal, y le añadimos la mantequilla bien fría en trocitos. 

Con las manos, vamos pellizcando la mantequilla junto con la mezcla hasta conseguir una textura como de arena gordita. Si tienes hijos, ¡este paso les va a encantar!

Ahora le incorporamos los huevos y la vainilla, mezclando con la mano hasta obtener una masa homogénea. Hacemos una bola que taparemos con film transparente, y dejaremos unas horas en la nevera  hasta que se ponga más dura y se pueda trabajar con el rodillo.

Mientras reposa la masa, preparamos las peras al vino. Para ello pelamos las peras y las ponemos a cocer enteras con el vino blanco, el azúcar, el palo de canela y el zumo del limón.

Dependiendo la variedad de pera que hayas puesto, necesitará más o menos tiempo de cocción, pero deben quedar enteras, no demasiado cocidas, para que podamos cortarlas sin romperlas. Además, después irán al horno, donde quedarán mucho más tiernas.

Cuando las tengamos listas, sacamos las peras y las escurrimos bien. El líquido de cocción lo seguimos reduciendo hasta que quede un almíbar flojo, para pincelar y dar brillo a nuestra tarta.

Para hacer el frangipane o crema de almendras, batimos la mantequilla en pomada, (es decir, blandita pero que no esté derretida) junto con el azúcar, y le vamos incorporando los huevos de uno en uno, hasta que estén integrados. Sin dejar de batir, le añadimos poco a poco la almendra molida y el licor. 

Cuando nuestra pasta sablé haya reposado, la estiramos con el rodillo entre dos pliegos de papel de hornear, y forramos con ella un molde desmontable. Si te sobra masa, ¡haz unas deliciosas galletas con ella!

Sobre la pasta sablé, colocamos un papel de horno y peso encima para que no suba. Yo utilizo garbanzos y queda perfecta. La horneamos 20 minutos a 170º, hasta que empiece a dorarse.

Sacamos y dejamos enfriar un poco, y la pincelamos con el almíbar de las peras que tenemos reservado.

Volcamos la crema de almendras y colocamos las peras. Puedes ponerlas en rodajas, cortadas por la mitad, o como yo, que además de cortarlas por la mitad, les he quitado el corazón y las semillas, y las he laminado pero sin llegar a cortarlas del todo en la punta, para que queden en forma de abanico.

Cubrimos la masa que quede vista con la almendra laminada, y horneamos la tarta a 180º unos 45 minutos. Si se empieza a dorar demasiado, pon encima un papel de aluminio para que no se queme. Pasado este tiempo, la sacamos y la dejamos enfriar antes de desmoldar.

 

Una vez fría, y antes de servir, pincelamos las peras con el almíbar reservado, para darles brillo, y espolvoreamos toda la tarta con azúcar glass.

Y ¡prepárate para la ovación que vas a recibir cuando la pongas en la mesa!

Tarta de almendra y peras al vino

¿Habías utilizado alguna vez el frangipane? A mí me encanta, y por eso tengo varias tartas hechas con esta crema, como esta tarta de higos, esta tarta en forma de serpiente ¡incluso ésta con crema de avellanas en lugar de almendras!

¡QUE APROVECHE!

2 comentarios en «Tarta de almendra y peras al vino»

  1. Me alegra muchísimo que te haya gustado. Espero que la disfrutes tanto como yo. Un saludo.

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